GESTIÓN EMOCIONAL
¿Te quedas o te vas?
Se acerca Semana Santa y, como cada año, media España hace maletas y media se queda. En nuestro equipo también hay división de destinos: Bárbara se queda en Madrid, le esperan sus cafés lentos, los paseos por el Retiro, alguna ruta sin prisa en el autobús número 7, y una pila de libros que lleva semanas deseando abrir sin interrupciones. Yo, Cris, me voy con mi familia a Cádiz, a pisar la arena, a jugar a que el agua no está tan fría, a llenar el alma de sol y de risas. Dos planes distintos. Ninguno mejor que el otro.
Y, sin embargo, es fácil que aparezca una vocecita que compara: "qué envidia, yo también querría playa", "ojalá yo pudiera quedarme tranquila, sin compromisos familiares", "¿por qué yo nunca hago planes así?". Esa vocecita tiene nombre: comparación. Y aunque parezca inofensiva, tiene efectos profundos en nuestro bienestar.
Compararnos no es solo un mal hábito mental. Es un proceso que activa mecanismos biológicos concretos. La corteza prefrontal medial se activa cuando nos evaluamos frente a otras personas. La amígdala entra en juego si la comparación nos resulta amenazante o nos hace sentir menos, y sentimos ansiedad o tristeza. Las redes sociales, por ejemplo, alimentan la comparación y generan picos de dopamina, una recompensa rápida, pero también bajadas que nos dejan más vulnerables. Y si sentimos que salimos perdiendo en la comparación, aumentan nuestros niveles de cortisol, y con ello la irritabilidad, el insomnio o incluso problemas digestivos. Compararse, sobre todo si lo hacemos desde la carencia, afecta al cuerpo. No es solo una cuestión de autoestima: es salud mental y física.
¿Y si en vez de compararte, te miras? Porque la pregunta no es si te vas o te quedas. Es: ¿qué necesitas tú esta Semana Santa? ¿Más silencio o más compañía? ¿Más movimiento o más descanso? ¿Más mundo o más casa? Cada elección habla de ti, no de si lo estás haciendo "mejor" o "peor" que otros. Y cuanto más te conectes con eso que realmente necesitas, más allá de lo que ves en Instagram o en el grupo de WhatsApp, más disfrutable será tu elección.
Paz, mar, café o libros. Lo importante no es si te vas o te quedas. Es que te quedes contigo.
Feliz Semana Santa. Con amor, Cristina Acebedo, psicóloga colegiada nº CL06154